Nota sobre Jabugo
 
 

Madrid, 21 de septiembre de 2011

        En los años 70, una vez aprobada la Ley 25/1970 llamada Estatuto de la Viña, del Vino y de los Alcoholes, y puesto en marcha en 1972 el Instituto Nacional de Denominaciones de Origen (INDO), después de la revisión de los Reglamentos de las Denominaciones de Origen de vinos ya establecidas, que ordenaba el propio Estatuto, la primera preocupación de los servicios técnicos del INDO, fue el reconocimiento y ordenación de los nombres geográficos de productos agrícolas y alimenticios más famosos en España; por eso empezamos a estudiar el problema de los jamones de Jabugo, que tenían gran renombre en el mercado español.

         Jabugo se identificaba con el jamón del cerdo ibérico y con su origen geográfico de la sierra de Aracena en Huelva y sur de Badajoz, con sus grandes dehesas de encinares y alcornoques. Jabugo era sinónimo de un jamón de máxima calidad, prácticamente único en el mundo, procedente de cerdo ibérico y criado en montanera en esta zona geográfica.

        Por consiguiente visitamos la zona geográfica de Jabugo y de todos los municipios colindantes, donde se producían estos extraordinarios jamones, como Cortegana, Cumbres Mayores, Corte Concepción, El Repilo, etc., y por doquier, salvo en Jabugo, había el mayor interés por conseguir la D.O. Jabugo, necesaria para la buena comercialización del producto.

        Todo parecía evidente y fácil, pero todos los intentos para llevar a cabo este proyecto, aparentemente elemental, se estrellaban automáticamente dentro del propio Ministerio; luego supe que un alto personaje del Ministerio de Agricultura estaba vinculado con el Consejo de Administración de Sánchez Romero Carvajal.

        Otra extraña cuestión era la propia marca Sánchez Romero Carvajal, Jabugo S.A., pues es sabido que los nombres geográficos no pueden formar parte de las marcas comerciales, pues eso supondría una situación de privilegio frente a otros productores de la misma zona de producción. No comprendo como se concedió tal marca, ni como el Registro de la Propiedad Industrial -que así se llamaba en aquel tiempo- no revisó esta situación verdaderamente anómala.

        De hecho el nombre de Jabugo, no reconocido como Denominación de Origen, fue explotado por dicha marca, en régimen de exclusividad, partiendo de jamones de cerdos de raza ibérica procedentes de todos los municipios colindantes citados, entre otros. Esta situación era injusta porque tales municipios y las importantes empresas que nacieron con gran esfuerzo en el transcurso del tiempo, no pudieron utilizar el nombre de Jabugo por la oposición de Sánchez Romero Carvajal y del propio Ayuntamiento de Jabugo, cuyo Alcalde en aquellos tiempos trabajaba también en dicha empresa.

        Por eso me extraña que el MARM haya desestimado que el nombre de la DOP Jamón de Huelva pase a llamarse Jabugo; espero que aún no queden influencias de la citada marca comercial dentro del MARM.

        Estimo que hay que aprovechar el consenso de los productores, el respaldo de la Junta de Andalucía y del propio Ayuntamiento de Jabugo, además de la Diputación de Huelva para dar este paso realista y compensar así a la zona de producción de la situación de inferioridad que ha estado padeciendo durante décadas.

        Aporto esta opinión por si puede ser de utilidad para conseguir esta reivindicación lógica de toda la zona de producción de este excelente producto. En mi opinión la vinculación del nombre Jabugo con el producto, en el contexto histórico, es indiscutible y fácil de demostrar ante Comisión de la UE.

Gabriel Yravedra

 

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